Brote alérgico en las playas aguileñas

Una vez más ha quedado en evidencia la falta de transparencia de la política informativa del equipo de gobierno, así como la ausencia de medidas que contribuyan a proteger a los ciudadanos de una situación provocada por el brote alérgico que ha afectado a muchas personas en las playas de nuestro municipio.

No se ha hecho nada desde el equipo de gobierno para impedir que los ciudadanos usaran unas playas en las cuáles, según manifestó el Director General de Salud Pública “no se recomienda el baño” y que ha provocado que más de 20 personas tuvieran que ser trasladadas hasta el Hospital “Rafael Méndez” de Lorca para ser atendidas de urgencia al presentar un cuadro de intoxicación respiratoria, dipnea y afonía. En total más de 50 personas han tenido que ser atendidas por los servicios de urgencia del municipio después de utilizar las playas de La Carolina y Calarreona durante el fin de semana.

No es de recibo que se ignore por los responsables del equipo de gobierno la advertencia realizada por el Director General de Salud Pública y que las consecuencias las paguen los veraneantes y los bañistas. Tampoco es de recibo que nadie del equipo de gobierno haya salido a dar explicaciones públicas acerca de la situación creada y que haya un silencio informativo sobre un problema que está afectando a las personas que utilizan nuestras playas en plena temporada alta de vacaciones.

Esta irresponsabilidad deja al descubierto la ineficacia del equipo de gobierno, su falta de agilidad, su agotamiento y la falta de respuestas eficaces ante un problema grave que está afectando a los ciudadanos y que ha provocado una situación de pánico ante la que el equipo de gobierno está dando la callada por respuesta.

Desde el grupo municipal socialista consideramos que alguien debe de dar explicaciones de lo sucedido, qué medidas se han adoptado y que previsiones se piensan tomar en el futuro para evitar situaciones como las acaecidas durante el pasado fin de semana.

Creemos que el equipo de gobierno está más pendiente de otras cosas que de los ciudadanos; está más ocupado en censurar la información que en informar adecuadamente a los ciudadanos sobre los asuntos que les conciernen y les afectan. Creemos que esta forma de hacer política es contraria a los intereses de los ciudadanos que, al final, son los grandes perjudicados por esta forma de gobernar.