Entrevista en Águilas Press

¿Qué posibilidades reales tiene el PSRM-PSOE, dentro de un año, de alcanzar en Águilas un resultado electoral suficiente como para optar a ser alternativa de gobierno?

Las que nos dan el ser el partido más votado en las últimas elecciones generales, el haber doblado en número de votos y de concejales con respecto a los conseguidos en las municipales de 1999 y el tener unos resultados que nos dejaron apenas a 28 votos de un octavo concejal, que hubiera supuesto una situación de empate a ocho concejales con el PP. Esto son posibilidades reales. Somos el partido con mayor progresión electoral de Águilas y aumentamos nuestros votantes, de una forma pausada pero constante. Estamos en un proceso de crecimiento electoral desde las municipales y autonómicas del 2003, pasando por las europeas y, finalmente, las generales de 2004 –que ganamos-, que ha sido la última convocatoria, si excluimos el referéndum de la Constitución Europea.

Esa confianza creciente y progresiva de los ciudadanos aguileños nos hace ver el futuro con esperanza y albergar la ilusión de ganar las próximas elecciones municipales y autonómicas.

¿Entiende el electorado su lucha personal, incluidas las amenazas recibidas, para denunciar los abusos urbanísticos frente a la isla del Fraile y los proyectos especulativos en la Marina de COPE?

Se olvida usted de “La Zerrichera”, que ha sido, hasta el momento, el combate más fuerte, el de mayor desgaste y el que más consecuencias ha tenido, a todos los niveles. Pero me siento orgulloso de éstas batallas y también de la respuesta que he obtenido de mi partido, de mis compañeros, de mi familia, de mis amigos y, como no, de los ciudadanos de mi pueblo que me han hecho sentir su apoyo, incluso, en los peores momentos, que es cuándo vale. Noto diariamente el aliento de las muchas personas que me aprecian bien, pero también el desprecio diario de algunos “poderosos” que han visto como una hormiga les ha hecho frente y que ha ayudado a que el hormiguero tome conciencia de que el verdadero poder no está en el dinero, sino en sus manos.

¿Está de acuerdo la base de su partido en Águilas, en propiciar un cambio generacional en la lista a presentar en 2007, más en la línea de Zapatero, y de enterrar un pasado que se resiste a dejar de utilizar las siglas del PSOE en el puro provecho de caciques socialistas de nuevo cuño?

Es un anhelo de nuestros militantes desde hace muchos años, todos los que llevamos en la oposición. Siempre se repetía, a cada convocatoria electoral, el deseo de casi todos los militantes de hacer ese relevo generacional. Era lo que nos pedían los ciudadanos, era lo que queríamos nosotros y eso es lo que vamos a hacer ahora, en las próximas elecciones municipales. Al finalizar las últimas elecciones municipales nos decían por la calle, “tenéis que cambiar la lista”, “os sobra tal o cual”, “si no hubiese sido por este o el otro, hubierais ganado”. Ahora es el momento de hacer la lista que quieren los militantes y los ciudadanos, de escuchar de verdad sus propuestas y de llevarlas a una lista electoral que no tenga hipotecas de ninguna clase.

¿Qué mensaje necesitan dar los nuevos socialistas al pueblo aguileño para convencerle de la necesidad de superar en votos a la actual alianza de constructores de ocasión y terratenientes reconvertidos a la especulación urbanística?

El de la honestidad y la transparencia personal. El del compromiso sincero por su pueblo y el del trabajo honrado por los intereses de los ciudadanos y no por los propios. Los socialistas estamos por defender los intereses generales y no tenemos nada que ocultar. Los negocios que nos interesan son los que quieren los ciudadanos y los hacemos encima de la mesa, a la vista de todos. Creemos que los intereses de unos cuántos no pueden estar por encima de todo un pueblo y esa es nuestra lucha. Vamos a seguir denunciando todo lo que signifique hipotecar el futuro de nuestros ciudadanos y el de las próximas generaciones de aguileños para que cuatro se enriquezcan. La razón está de nuestra parte y no cejaremos en denunciar los chanchullos.

¿Es buena para Águilas la influencia que tratan de seguir ejerciendo sobre cierta militancia socialista local algunos elementos del PSOE de Lorca absolutamente identificados en el actual alcalde, Miguel Navarro?

No hay ninguna OPA hostil desde Lorca hacia la Agrupación de Águilas. Hay una relación buena, extraordinaria, con su secretario general, Leoncio Collado y con la gran mayoría de los militantes lorquinos, tanto del PSOE, como con los de la UGT. Nos unen muchos lazos y ambas partes asumimos el convencimiento de lo importantes que somos unidos para el crecimiento electoral de nuestro partido en el asalto a San Esteban en mayo de 2007.

Con Miguel Navarro nos une una relación de respeto hacia su persona, su figura política y su trayectoria en nuestro partido en el que lo ha sido casi todo. No soy nadie para criticar a un compañero que ha sido dos veces consecutivas alcalde de Lorca por mayoría absoluta, diputado y Presidente de la Asamblea Regional. Antes al contrario, cuenta con todo mi respeto y admiración por lo que ha logrado para su pueblo y nuestro partido a lo largo de su dilatada e intensa vida política.

¿Cuál sería su propuesta, ya como actual portavoz municipal socialista, de desarrollo urbanístico para un municipio turístico, casi por excelencia?

En ese “casi” entra la agricultura aguileña que está, junto a la de Mazarrón, a la cabeza de las exportaciones agrícolas de la Región de Murcia. También proporciona muchos miles de puestos de trabajo y es la base, hoy por hoy, de la economía de Águilas, y eso se les olvida a los señores del PP. Yo creo en la compatibilidad de una agricultura moderna e innovadora con un turismo de calidad y ambientalmente sostenible. También creo que un sector industrial, complementario de una agricultura avanzada, puede suponer una fuente de puestos de trabajo que desde el gobierno local no se está apoyando en absoluto. Del mismo modo, el sector comercial aguileño no recibe los estímulos que si encuentran en otro sitio. Lo digo por la dificultad que supone comprar en Águilas, un lugar donde apenas hay aparcamientos públicos, casi no existen calles peatonales, el tráfico se convierte a veces en una ratonera, etc. Tampoco se incentiva la localización de empresas foráneas porque no hay apenas suelo industrial y el que hay es carísimo, tanto como comprarse una casa en 1ª línea de playa y, claro, así es imposible localizar nuevas empresas, crear empleo estable y tener buenos salarios.

No creo ciegamente, en absoluto, en el turismo de 2ª residencia, eso es algo que ya tenemos desde hace cuarenta años y supone un turismo de dos meses, si llega, al año. Un turismo de casas vacías, de urbanizaciones fantasma, con malos servicios, sin cuidados, abandonadas durante todo el año, excepto durante el mes de agosto. Ese es un modelo caduco, superado, antiguo, obsoleto.

Yo creo que Águilas necesita potenciar su casco urbano ”crear más ciudad”, dotarlo con varios hoteles de calidad, tanto en la zona de “Las Delicias” y “El Hornillo”, como en la zona de “Las Lomas” y “Casica Verde”, reforzar los servicios públicos, sobre todo la limpieza, la sanidad y la educación, además de potenciar hasta la excelencia los núcleos turísticos de Calabardina y Calarreona y dotarlos de hoteles de calidad. Nos hacen falta más plazas hoteleras que segundas residencias para desestacionalizar la oferta y para crear empleo estable para las nuevas generaciones de aguileños. El tener un turismo desestacionalizado, a lo largo del año, empujaría al comercio local y a la creación de nuevas empresas y servicios, ofrecería múltiples oportunidades que ahora no se dan.

¿Están los aguileños en contra de que se construyan aquí más casas para residencia permanente de ciudadanos de otros lugares de la Unión Europea?

Águilas siempre ha sido un pueblo acogedor con sus visitantes y existen colonias de ciudadanos ingleses, franceses, alemanes, etc., que tienen aquí sus casas desde hace mucho tiempo y que se encuentran perfectamente integrados en nuestra sociedad. Lo que estamos en contra es de la desnaturalización de nuestra sociedad aguileña porque a alguien del gobierno, o al alcalde, se le ocurra construir más de 170.000 viviendas en el nuevo Plan General, cuando ahora tenemos 18.000. De ser 33.000 habitantes, pasaríamos a más de ¡¡¡500.000!!!. Pero ¿es que alguien se ha vuelto loco?. Esto es como lo de Alhama pero a lo bestia. Alguien ha perdido los papeles y no sabe donde están. Pero lo peor de todo es que les da igual lo que piense la gente porque están constantemente manipulando a la opinión pública, creando un estado de opinión favorable a través del control exhaustivo de los medios de comunicación y de todo lo que se publica. Se gastan más en medios de comunicación que en todo el presupuesto de educación. Existe un veto clarísimo a la oposición, sobre todo la del PSOE, a lo que decimos, a quién sale en las fotos, en las imágenes de las televisiones locales. A veces se dan situaciones marxianas (de Groucho), como el del debate realizado en una televisión local de los dos años del gobierno de Zapatero, ¡sin ningún invitado del partido socialista!. Es muy fuerte, pero eso es lo normal, aunque cada vez te sorprenden un poco más. Como por ejemplo, el control de los titulares, los ángulos de las fotos, la no difusión de nuestras notas de prensa, comunicados y mociones. A eso se llama censura y lo vivimos todos los días.

¿Qué exigen a los políticos las nuevas generaciones de aguileños, más y mejor formados que sus padres y, por tanto, más difíciles de engatusar con retóricas deficientes y falsas, al ocultarse quien las elabora detrás de la cortina?

Lo ha dicho usted, son más difíciles de engatusar y esa es nuestra esperanza. Pero es que la gente no tiene un pelo de tonta y sabe lo que está pasando y quién está detrás de la cortina y quien está delante del escenario. Águilas es una ciudad pequeña, donde todo el mundo se conoce y sabe lo que pasa. El boca a boca corre como la pólvora y la verdad oficial cada vez tiene menos que ver con la real. Esa es nuestra ventaja, porque la verdad siempre sale a flote, a relucir, entre un montón de infundios.

¿Sobre que bases productivas debe apoyarse, a su juicio, la economía local aguileña en estos comienzos del siglo XXI, dentro de su propio contexto geográfico lindante, o cercano, con Lorca, Pulpí, Mazarrón, Cuevas de Almanzora, Vera, Garrucha, Carboneras y Mojácar?

En buena parte ya le he contestado anteriormente: Una agricultura avanzada, innovadora, moderna, diversificada, complementaria con una industria que sume valor añadido a los productos agrícolas. Un sector turístico potente, desestacionalizado, que cuente con hoteles de calidad y con servicios adecuados, que tire del comercio local y que contribuya a crear nuevos servicios, además de más suelo industrial, entre otras cosas.

Por otra parte, la puesta en marcha de la nueva desaladora de Águilas/Guadalentín, con capacidad de hasta 120 hm3 al año, va a proporcionar un panorama de futuro nuevo para nuestra economía, distinto del actual y va a permitir, si se sabe hacer, la localización de nuevas empresas que pueden venir buscando este recurso. Eso es algo que las ciudades de nuestro alrededor no tienen y que nosotros debemos aprovechar. Al mismo tiempo, el recurso de las energías renovables asociadas al agua, puede hacer de Águilas un lugar muy atractivo para la localización de empresas, de carácter no contaminante, que busquen esas condiciones para establecerse. Lo tenemos todo para crecer en el futuro y tener un crecimiento sostenible con nuestros recursos y sostenido en el tiempo. No hace falta malvender el municipio a trozos para asegurar el futuro a las nuevas generaciones de aguileños, tan solo hace falta imaginación, muchas ideas y un poco de cariño para con tu pueblo y los tuyos. Lo demás son milongas de malos gestores y peores gobernantes, que es lo que tenemos.

Águilas no ha tenido suerte con la democracia nacida en 1978, si la comparamos con otros municipios de su entorno, por el tipo de gente que ha jugado a la política municipal. ¿Atisba usted vientos de cambio?

Hay una nueva generación de políticos jóvenes, con un fuerte compromiso que me hace recordar mis orígenes, el principio de la democracia, la transición y la fuerte voluntad de cambiar las cosas que existía entonces. Existe una gran ambición entre los militantes y los jóvenes de mi partido de hacer una política de verdad, la que necesita este pueblo, la que están deseando los ciudadanos y eso se nota todos los días. Hemos crecido en número de afiliados de manera exponencial en los últimos meses y su confianza y compromiso nos está llevando en volandas hacia el cambio que todos estamos seguros se producirá en mayo de 2007.