Gallego: “El veto parental está generando desconfianza en las familias hacia el sistema educativo con único fin: limitar la educación plural, el pensamiento crítico y amoldar el currículo al gusto de su ideología”

El Pleno del Ayuntamiento de Águilas aprobaba ayer, con los votos en contra de PP y VOX y la abstención de Ciudadanos, una moción para instar al Gobierno Regional a la retirada inmediata de las instrucciones contenidas en la Resolución de 29 de agosto de 2019 donde se aplica la exigencia del consentimiento paterno o materno para la asistencia del alumnado a actividades complementarias.

El denominado pin parental es- aseguraba la edil socialista de Educación, Francis Gallego- “inconstitucional ya que, entre otras cosas, vulnera el derecho que tienen los niños y niñas de recibir una formación que persiga su desarrollo integral, en la que, por supuesto, juegan un papel importantísimo, los valores constitucionales y los principios democráticos”. En este sentido, la concejala aguileña aseguraba que “no hay instrucciones ni resoluciones que puedan decir lo contrario a lo que dicen las normas de mayor rango legal. Estas instrucciones, aunque quieran enmascararlo, haciéndolo extensivo a todas las actividades complementarias, persiguen un solo objetivo, poner el foco en las actividades que se ponen en marcha en los centros para trabajar la diversidad afectivo-sexual y la igualdad de género. Y esto, para el Partido Socialista, es gravísimo, pues la Consejería, auspiciada por los sectores más conservadores de nuestra Región, y basada en el fundamentalismo ideológico de partidos de extrema derecha (VOX) con los que han pactado para no dejar el gobierno, está generando, sin necesidad, un debate de riesgo, que pone en duda la capacidad de los docentes, generando con esto una desconfianza en las familias hacia el sistema educativo con único fin: limitar la educación plural, el pensamiento crítico y amoldar el currículo al gusto de su ideología”.

Gallego, concluía su argumentación asegurando con rotundidad que “un padre maltratador, homófono o xenófobo será el primer interesado en impedir que la escuela transmita valores democráticos. Los hijos- continuaba diciendo- también tienen derechos propios,  amparados por la Constitución, hasta los hijos del maltratador. El Veto Parental está negando esos derechos, pero la escuela tiene asignada la tarea de enseñar a los niños a pensar por sí mismos; a educar a nuestros alumnos con libertad y en libertad porque sólo desde ella se les hará libres”.