Plan Regional de Control de la Desertización

La desertización es, ante todo, un proceso complejo en el que intervienen multitud de factores y de relaciones y en el que la actuación del hombre tiene un papel especialmente relevante.La desertización es, una crisis climática, una crisis ecológica y una crisis socioeconómica desencadenante de mecanismos de degradación ambiental que dificultan e incluso pueden impedir la conservación de la base de recursos naturales imprescindibles para el desarrollo sostenible.

Por todo ello es necesario establecer medidas que controlen y prevengan este proceso de desertización y erosión de suelos, medias cuyos objetivos principales sean la prevención o la reducción de la degradación de las tierras, la rehabilitación de tierras parcialmente degradas y la recuperación de tierras desertificadas.

Es necesario, también realizar actuaciones que pertenezcan a distintos ámbitos: agrícola, forestal, recursos hídricos, investigación, formación y educación ambiental, etc. que deben complementarse entre sí y conjugar su efectos para la consecución de un desarrollo sostenible, como se contempla en los principios de la Agenda 21.